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Agradecimiento.Por. Marian Gonzales
Te doy gracias,valga la redundancia,a la vez te pido perdónsi eres de valerlocomo perdedor.http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-melancolicos/239853-memoria-antes-de-olvidar-dedidado.html
Memoria, antes de olvidar.
¨¨Hay relatos que se dan en la vida, muchos distintos a cada uno; jamás uno será igual al de otro, cada uno vivió un destino disímil, alegando su condición, la que jamás será la excepción.¨¨Antes de olvidar quisiera resumir cada sustantivo, cada adjetivo o cada verbo que marcó está fase de mi vida, la cual conocí a un maestro que me enseño sin yo demandarlo, vaya y se dice que quien no educa, no sabe nada…porque no decir que Arjona me habló –que si el norte fuera el sur- o –si desnuda- -seria el problema-ironías o no, todo se bebió con un vino rosado y un cigarro apagado. De ahí nací, de un día normal, de ¨amores extraños¨, de casualidades de la ordinaria vida, de trampas del destino, si mas recuerdo fue el primer día del año, en que yo presurosa tomé el teléfono y le llamé a un desconocido, ese que sin pensar espero horas mi llamado, qué iba a saber él mi estado, o mi ánimo pero cumplí como siempre lo he dicho, el platicaba murmuraba, suponía no estar nervioso o tal vez no sabia qué decir, claramente entendí que era nuevo en esto, que se sentía distraído porque no decirlo yo también lo estaba, a cambio de que le coleccionaba celos al tiempo por tenerlo mas tiempo en el auricular.Recuerdo que perdí la noción del tiempo y divagué y divagué dibujando su expresión, usurpando su voz en mi mente y diciendo cada palabra que dejó escrita sin razón, me tentaba la duda, me acariciaba el miedo pero seguí en pie y pensé que esto sería desigual a lo que yo conocía sin duda así fue.Franqueaban los días y parecía que él era distinto –a los demás-, parecía que él estaba en esa minúscula parte que el mundo poseía y era gratificante, saber que al menos había un poco de humildad en su persona, -ja- que con el tiempo se volvería vanidad.¿Qué cosas no?, recuerdo que antecedía cada día, buscaba encontrarme a escondidas o él aparentaba hurgar el tiempo para conocernos y amarnos sin pensarlo, sin programar nada, sin decir nada, cada imagen fue una caricia, cada verso un día mas por descubrir.De las promesas que mas descollaban, de una noche inolvidable, del llegar a casarnos y porque no del ser padres, ceñidos del amor que viviríamos sin duda alguna, lo tuvimos.De los inescrutables lazos del tiempo, llegaron las proposiciones, las pasiones encubiertas y porque no las excéntricas baladas que nos acogían, errando que llegará ese día, casualmente se presentaron tiempos de locura, enardecidas y épocas de sensatez, reprensión de imágenes a la mente fracasada no faltaron, pero siempre vencíamos cada celo que nos regalaba el destino egoísta e indócil.Pasando el espacio todo se creía, nadie podía lidiarnos, éramos tan unidos y nos conocíamos a fondo, nadie nos vulneraba, solo nosotros mismo nos sensibilizábamos, éramos un eje en un gentío de desilusión, nosotros éramos una prueba viva de lo imposible…hasta que un día, todo revirtió, recuerdo que me levante vejada en el corazón, sabia que algo cambiaría y me ausente por varios días, teniendo carencia y cobardía, al volver me encontré con él, todo fiel ye intranquilo, preguntando si todo estaba bien y le explique sin duda se sintió asfixiado y necesitado de mi, pero siempre estuvo a mi lado.Al poco tiempo turbulencias aproximaban, dudas palpaban la puerta, hechos desmentían cada mirada ilusoria y cada caricia profana, parecía que caminábamos vuelta atrás, retrocediendo cada vez más rápidamente, hasta que se anunció la ausencia inesperada y se creo un transito de dudas, de desasosiegos que se alargaron por meses, dejando carta abierta a la despedida firmada sin duda por el dolor. Cuando por fin me di por rechazada, reapareció su imagen, recuerdo que había observado –en él- un cambio vano y tomó de mi tiempo para pronunciarse y le escuché equívocamente, pávidamente, sosamente y como iba a suceder le creí completamente.
Me acobardé porque al final me di cuenta que existía en mí y que solo era una vertiente de pruebas colocadas por el destino, que siempre nos espiaba amándonos. Conforme pasaban los días notaba menester de palabras, falta de compañía, pero yo me resistía a seguir con vida y a luchar, hubo un día que él ansiosamente me dijo –eres tan real que te siento mía, a pesar de la distancia que me obliga a compartirte-, de ahí me armé de espadas de coraje y me di cuenta que yo también podía batallar, pero algo paso, de la noche a la mañana se acercó el destino, nos apuñaló por la espalda, a negarnos la dicha, a maldecirnos, en términos y a obligarnos a aislarnos con ráfagas de pavura.Recuerdo que cuando escuché el primer agravio me sentí herida, pero pensé en perdonar y di caída al dolor, la segunda puñalada tan bien fue segura pero a lo lejos recordaba- si te amo-, y decidí continuar, recriminando cada ofensa que volvía a mi, en el tercer intento el golpe fue bajo, parecía que mis secretos habían aprovechados como armas para lacerarme, que de las privadas veladas, deslucían palabras para enervar su boca y aparentar ser un avaro diantre sin altruismo, aun recuerdo cada loas palabra que decía e incriminaba esta ostentosa vida, aun así intenté perdonarlo, perdonarme, pero, cada intento era frustrante.
De las noches que yo tontamente le llamaba solo para decirle que le amaba, recordé que tanto amor obró, grandes contusiones y hoy, dolorosamente, la memoria opaco cada evasiva, y me di cuenta que tan equivocada estaba de la realidad, la esperanza que cómodamente me traicionó por casi tantos años volvió a hacerse mi aversión y del él ni se diga, pasó de ser el amor de mi vida, a algo de lo cual estoy arrepentida haber conocido algún día, por eso en esta memoria antes de olvidar, ahora puede que lo odie mañana no se, pero así como mueren las palabras, estas jamás, de ningún modo, serán vida, esas elegías que cargaron su nombre y el mío, serán solo una anatema y que ambos pagaremos tan caro, caminando en el destino, coleccionando piedras y costeando heridas.En silencio me escapo para no decir más...

Quiero que te enamores más de mí...Por. Mariàn Gonzales
Quiero que tus latidos se parezcan a los míos, que tus sentidos sean mi abrigo, que tus fantasías sean mi ilusión… Quiero sentir tu vehemencia, cuando me adueño de tu amor, quiero que me recorras aún después de conocer el camino para encontrarme en tu destino. Quiero que te enamores más de mí, para que las primaveras sean inmortales, para que los pájaros nunca dejen de cantar, para que las lunas sean indomables, para que los días sean interminables. Te quiero solo para mí, no te disfrutará nadie más, seré una egoísta al compás de tus besos, al quid de tus caricias ardientes y a cada te quiero... Para que te enamores más de mí aunque expongas que ya lo estas, quiero tener acrecencia de ti.A ANDY

A un hombre recio...
(DÉCIMAS A ANDRÈS)
Por. Mariàn Gonzales
Un epíteto que brilla
sus palabras las fracciona
y a su persona corona
buscando alguna sextilla.
Más gana aquel que no humilla,
en su indulgencia liviana,
por honrar a la mañana
con noches sin desenfreno
y de su cariño ajeno
hacia aquella orla lejana."Tù todo lo puedes y nada te vencerá
y màs lo que amas se te concederá"
Mariàn...

"Y no me falta nada,
mas que tu presencia humana"
Me siento amada...
Por. Mariàn Gonzales
Me siento amada, acariciada por el cielo, tentada por el anhelo. Veo sus ojos con celos, embeleso su sonrisa envolvente y siento sus manos a lo lejos. Tengo una dicha entre los labios, estoy envuelta en sus fantasías, tengo su perfume de hombre en la piel que me roza cuando lo deseo, que enamora cuando le digo
te quiero. Él entusiasma mis días con sus suculentos versos de amor, me abriga de la cobardía que anida a veces en mi resplandor. Me siento conquistada por su poesía presuntuosa, Por aquél enamorado sin fronteras, por aquel célibe que no tiene barreras. Me siento amada, porque no hay instante que él no me hable con ternura, cuando me cede su pasión. Me siento tan amada que no hay palabras que no existan para hablar de su cariño entero y perfeccionista hacia mi… Me siento así porque sin él no sería una mujer amada merecedora de su amor.

Eres sólo mío...Por. Marián Gonzales
Eres sólo mío en el refugio de mis gemidos, en el placer concedido o al final de cada anhelo.
Tu mirada me pertenece, bajo cualquier eclipse me enardece.
Tú bajo mis sábanas me haces tu diosa inclemente, tus caderas son mi templo y tu voz mi delirio.
Tú eres mi menester la necesidad de tu piel, la imagen perpetúa de amor y pasión.
Serás la pugna de un no puedo, serás mi fuego, la dosis pulcra para robar tú deseo.
Eres mío y no te compartiré con el cielo, ni la tierra, aunque ellos roben de ti tus suspiros, siempre llevarán olor a mí en cada latido.

Quisiera ser ella (dedicado)
Por. Marián González
Quisiera ser ella,
la caricia de sus noches en vela,
la que sabe su nombre en esplendor,
la que sueña a su lado sin cercas.
Quisiera ser esa luz que toca su piel,
cuando el sol le enardece,
ese aire que le roza cuando quiere
y el agua que se desliza en su ser.
Quisiera ser la voz
que le murmura en silencio,
el abrigo de su cuerpo frío y arrogante
o la caricia que le desnuda en sueños.
Quisiera ser la sangre
que corre por sus venas,
para llegar a su corazón con ímpetu,
encontrar en él las palabras de un poema
con afecto y apego.
Quisiera ser aquella
la que ves al amanecer
con la que al anochecer duermes
para despertar en tu infinito ser
y perderme con tus besos de miel.
Quisiera ser pero no puedo,
ya que es difícil tocar su institución,
usurpar sus sueños en el invierno
y robar de sus labios un te quiero.
Quisiera ser ella, la vida,
la que le ve y le eterniza
por donde transita,
la que sabe sus temores y sus alegrías…
La que le siente en silencio
y despoja enmiendes...
Esa, que sueña con verlo de frente
y tenerlo sin compostura.
Quisiera ser ella,
la que algún día fue esto,
y la que ahora es nada
más que un reflejo
o un pensamiento del pasado
y la cruz del tiempo.
Quisiera ser esa flor
que nació para amarte,
esa luz en tus ojos para abrazarte
y aquella mujer que soñó con tenerte
por siempre aún sin tu querer.
"Quisiera ser ella,
la soledad de sus pensamientos,
la penumbra de sus miedos
y el resplandor de un no puedo."
(a él, en agradecimiento por lo que fue siempre, eternamente Marián-omaetb)